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Consejos para Descensos en BTT (Lorenzo Ene 17)

Nuestro querido amigo y veretón incombustible, Lorenzo, atendiendo a la demanda de otros veretones, nos envía esta lista de consejos y buenas prácticas para mejorar en una disciplina que “el abuelo” domina a la perfección: las bajadas con la bici de montaña por todo tipo de terrenos.

En mi humilde opinión, Lorenzo es un verdadero maestro de esta especialidad, así que os recomiendo que leáis atentamente los consejos de este “master”, porque seguro que encontraréis ese truco que os ayudará a mejorar.

Disfrutadlo, y quedad con Loren para que os enseñe sus trucos por esas vereitas del Señor !

Nos vemos en la verea

JC

 

CONSEJOS PARA DESCENSOS EN BTT  por Lorenzo Galdeano (Ene 2017)

 

BAJAR MÁS SEGURO Y MÁS RÁPIDO

Bajar es una cuestión práctica, pero un poco de teoría no nos va a venir mal… Aquí os dejo unas lecciones básicas para ser un auténtico Veretón:

-Sin tensión.

Debes estar alerta pero relajado para reaccionar con sangre fría.

-Amortigua.

Debes ir levantado del sillín, con las rodillas y los codos flexionados para amortiguar impactos e ir dibujando el terreno.

-Baja el centro de gravedad.

Agacha el torso y flexiona los brazos y piernas para aproximar tu peso al suelo y ganar estabilidad.

-Peso atrás.

El peso retrasado evitará que puedas voltear por encima del manillar en pendientes pronunciadas. Ante una situación de peligro, (obstáculo) intenta por todos los medios levantar la rueda delantera. Si ésta pasa, lo hará el resto de la bici.

-Peso fuera.

En las curvas estira la pierna exterior y carga todo el peso que puedas sobre ella pisando el pedal.

-Anticípate.

Fija la vista unos tres metros por delante de ti, en lugar de mirar inmediatamente delante, para anticiparte a lo que venga. Aprende a leer e interpretar el terreno.

-Sé consistente.

Una bajada rápida no consiste en hacer un tramo rapidísimo y a continuación salirse del camino. Mantén siempre la inercia y una velocidad que te permita no cometer errores.

-Busca los apoyos.

Siempre hay pequeños resaltes del terreno que utilizados como mini peraltes sirven para ganar adherencia.

-No saltes.

Saltando se pierde tiempo. Procura mantenerte a ras de suelo.

-Salta.

En ocasiones conviene saltar porque lo exige el terreno o porque puedes evitar un tramo sin necesidad de rodar sobre él.

-Cambia antes.

Frena con antelación y engrana un desarrollo más corto antes de afrontar una curva cerrada. Así podrás salir de ella acelerando con el desarrollo adecuado.

-Frena.

El freno delantero es el que detiene la bici. Utiliza el trasero como apoyo y para llevar la bici por donde quieras  con derrapes, te ayudara mucho la salida de la curva, y más divertido.

-No frenes.

Afronta los terrenos poco adherentes o muy abruptos a una velocidad adecuada, dejando que la bici ruede y sin usar los frenos.

-Pedalea.

Que sea cuesta abajo no quiere decir que no ganes tiempo pedaleando.

-Visualiza la bajada.

Si conoces el descenso, repásalo mentalmente pensando cómo vas a afrontar cada sección (donde frenarás, donde pedalearás, cómo son las curvas…). La Máquina.

 

MEJORAR EN LAS TRIALERAS

Ya eres un Veretón completo, tu nivel de técnica es aceptable pero buscas un poco más que te permita dominar todo tipo de senderos, incluso El Cerezal,  Pto. Rico  Alto, etc.      Presta atención… El sentir respeto por un camino descendente, estrecho y lleno de pedruscos con raíces, es totalmente lógico, además de ser una respuesta propia del Veretón subconsciente. Las trialeras pueden ser un auténtico patio de recreo para algunos y una terrorífica “encerrona” para otros.

Una trialera no se baja bien porque estás como una “cabra”, ese tipo de Veretones, más pronto que tarde, acaba “contando pajaritos”. La clave en las trialeras, en la mayoría de los casos, es saber elegir una buena trazada, es decir, la zona del camino más ciclable o la más rápida. La mejor trazada no siempre es evidente y, aunque parezca una locura, a veces es un escalón lleno de piedras o un sutil salto por encima de las raíces que te conduce de manera más segura al siguiente tramo.

La mejor manera para aprender tan práctica habilidad es buscar un maestro, salir con un amigo que baje mejor que tú y que tenga bastante experiencia (El Abuelo). Síguele y estudia cómo lo hace, al tiempo que imitas sus movimientos irás superando zonas que tú solo nunca habrías conseguido.

 

Si no conoces a nadie trata de ir en “relajada tensión” que significa ir dominando la bici pero dejando que tanto los brazos como las piernas actúen como muelles. Los giros del manillar deben ser suaves, guiando la bici con los hombros y sin abusar del freno delantero. Trata de no ir rígido porque agotarás tus antebrazos, te vibrará la cabeza y no podrás ver nada, añadiendo a que tu posición debe ser un poco retrasada sin exagerar, porque si no la rueda delantera no tendrá adherencia suficiente para guiar la bici. (Compensa)

Tu mirada tiene que ir anticipando la zona próxima para elegir la línea adecuada (la trazada) y la velocidad no debe ser excesivamente lenta porque si no las ruedas de la bici se introducirán en todos los agujeros y pueden llegar a quedarse bloqueadas.

No te preocupes, la mayoría de estas cosas posiblemente ya las hagas sin darte cuenta, pero para empezar intenta aplicar todos estos consejos en tramos cortos que tengas más o menos controlados y, con práctica, podrás disfrutar de la excitante sensación de bajar dominando la trialera.

BAJAR CON SEGURIDAD

Cuando el terreno se pone cuesta abajo, comienza la diversión…, ¡o el sufrimiento! Todo depende de cómo seas capaz de afrontar la bajada. 1-Empezaremos por tres consejos que has de hacer creencias

No pierdas la concentración en la bajada, sobre todo cuando estés cansado. Una raíz húmeda o una piedra rodada pueden desequilibrarte y si no vas atento no tendrás tiempo de reaccionar.

Controla la bici, no ella a ti. Usa los brazos para peinar el terreno y sacar la bici de agujeros, reparte bien los pesos y usa los frenos con racionalidad en función del terreno por el que circules.

No intentes mejorar jugándote el tipo. Acumula kilómetros de descenso controlado y aprende cómo reacciona tu bici en cada terreno y ojo a las cubiertas gastadas, las reacciones varían muchísimo. Repite una bajada corta y cada vez los harás más rápido en esa y en otras con la experiencia y confianza.

ESTA ES LA POSICIÓN BUENA:

-Baja el punto de gravedad.

-Aplana el tronco y flexiona las extremidades, así la bici se adhiere mejor al terreno y el cuerpo absorbe de manera natural los impactos. Controla la situación del sillín por si la pendiente se inclina y tienes que darle paso entre las piernas hacia el pecho. Ayuda las tijas telescópicas pero no es la panacea.

– Reparte bien los pesos.

-Tienes que ser sensible a las necesidades de adherencia de la bici en función de la velocidad de bajada y lo pronunciadas que sean las curvas. Si bajas muy rápido no te olvides de darle el peso necesario a la rueda delantera o perderás el control sobre la dirección y la frenada.

– Vista al frente.

Abre bien esos ojitos y prepárate para lo que viene. Si vas mirando al obstáculo que viene inmediatamente a tu rueda delantera, no podrás posicionarte correctamente. Si las lágrimas inundan tus ojos, haz un fuerte y rápido pestañeo y que caiga el lagrimón, ya que necesitas controlar hasta el más mínimo detalle sobre el estado del terreno, incluso la mucosidad cae, no intentes limpiarla.

– Un dedo en cada freno.

El freno que principalmente detiene la bici es el delantero, pero el trasero le asiste dando más seguridad y eficiencia en la frenada. Los dedos que agarran con fuerza el manillar son el meñique y anular, por lo que lleva siempre al menos el índice apoyado en ambas manetas de freno. Nunca acciones los frenos de manera muy violenta a no ser que te hayas pasado y sea necesario.

TRUCO

-Regula la distancia de las manetas de freno del modo en que te sientas más seguro. Unos prefieren que la maneta frene muy cerca del puño y otros muy lejos. Prueba regulando el tornillo de alcance. Bajar el sillín en los descensos es una gran ventaja para los más miedosos.

 

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