¿Alguna vez te has preguntado por qué una simple batería externa puede provocar tanto revuelo en un avión? A mí me pasó hace unas semanas, en un vuelo directo a Seúl. Subí al avión, guardé la maleta de mano en el compartimento superior y, sin pensarlo dos veces, metí también mi power bank junto al resto de cosas. Antes de que las puertas se cerraran, una azafata se acercó, señaló el compartimento y me pidió, con una amabilidad firme que no admitía discusión, que la bajara y la llevara conmigo en el asiento. Confieso que al principio me pareció un exceso de celo. Minutos después, cuando until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until
Lo esencial
- Un incendio en un vuelo de Air Busan fue causado por una batería externa en el compartimento superior
- Las baterías externas carecen de sistemas de protección térmica que sí tienen los smartphones
- Corea del Sur implementó nuevas regulaciones que prohíben cargar dispositivos durante vuelos
Un incendio que cambió las reglas del juego
Lo que en su momento me pareció una manía particular de la aerolínea resulta que tiene nombre, apellido y una fecha muy concreta: el 28 de enero de 2025. Ese día, un vuelo de Air Busan con 176 personas a bordo ardió por completo en la pista de Gimhae, Corea del Sur, y el origen se rastreó a un power bank en el compartimento superior. Todos sobrevivieron, pero el avión quedó destruido. Las imágenes de aquel Airbus calcinado en plena pista dieron la vuelta al mundo, y no es para menos: el fuego se originó en un compartimento superior durante la fase previa al despegue, obligando a evacuar a todos los pasajeros y tripulantes.
El problema, según explican los investigadores, tiene un nombre técnico poco tranquilizador: fuga térmica. Cuando una celda de litio sufre un defecto, un golpe o exceso de temperatura, el electrolito interno se descompone y libera gases inflamables, y la reacción se retroalimenta entre calor, gases y fuego. Lo curioso, y lo que explica por qué las baterías externas concentran tanta atención, es que un power bank es especialmente vulnerable porque, a diferencia de un móvil o un portátil, no lleva sensores térmicos ni software que monitorice la corriente: es una batería desnuda dentro de una carcasa. Un móvil detecta que se está calentando y corta la carga. Un power bank corriente, no.
Por qué te la hacen bajar del maletero
Aquel incendio en Busan no se quedó en un susto aislado. Corea del Sur reaccionó rápido y con contundencia: el 13 de febrero de 2025, el Ministerio de Tierra, Infraestructura y Transporte anunció que las nuevas normas de seguridad para baterías de litio y cigarrillos electrónicos en vuelos domésticos comenzarían el 1 de marzo de 2025. La lógica detrás de la medida es tan simple como razonable: los bancos de energía y los dispositivos electrónicos personales deben viajar en la cabina, no en el equipaje facturado, para poder atajar cualquier avería, y dentro de la cabina, deben estar donde la tripulación pueda vigilarlos y reaccionar en segundos, no enterrados entre maletas a dos metros de altura.
Por eso mi azafata no se limitó a pedirme que la bajara del maletero por capricho. La normativa surcoreana es explícita: todos los power banks deben mantenerse al alcance de la mano y no pueden guardarse en los compartimentos superiores; se sugiere llevarlos encima, en el bolsillo del asiento delantero o debajo del asiento. Además, las aerolíneas del país han ido más allá de la simple ubicación: no se puede cargar el móvil ni el portátil usando un cargador portátil, no se puede enchufar la propia batería a los puertos USB del avión, y hay que guardarlas en el bolsillo del asiento o debajo del asiento, nunca en el maletero. Vamos, que ni siquiera puedes usarla para darle esa última carga al móvil mientras ves una película, por muy tentador que resulte en un vuelo de más de once horas.
Lo que más me sorprendió al investigar el tema es que Corea no es un caso aislado ni una rareza local. La prohibición cubre todas las aerolíneas del grupo Hanjin, incluidas Korean Air y Asiana, además de las low cost Jin Air, Air Busan y Air Seoul, y Jeju Air se sumó también. Y la ola no se ha quedado en la península coreana: estas aerolíneas se han unido a Scoot, Thai Airways y China Airlines, que ya habían implementado políticas similares de «no carga» en 2025. Japón siguió un camino parecido poco después: no prohíbe llevar la power bank, pero sí prohíbe usarla a bordo, nada de cargar el móvil durante el vuelo. En Europa, mientras tanto, la recomendación de la agencia de seguridad aérea apunta en la misma dirección, aunque todavía como sugerencia y no como ley cerrada.
Lo que aprendí para el próximo vuelo
Si vuelas pronto a Corea del Sur, Japón o cualquier destino asiático, conviene asumir que la batería externa ya no es un accesorio que metes en la maleta y te olvidas. Las claves que me quedé de mi propia experiencia, y que confirmé después revisando la normativa, son bastante sencillas de recordar:
- La batería siempre en cabina, nunca facturada ni en el maletero superior: debe estar contigo, en el bolsillo del asiento o bajo el asiento delantero.
- Nada de cargar el móvil, el portátil o la propia batería durante el vuelo en las aerolíneas coreanas y en un número creciente de compañías asiáticas.
- Revisa la capacidad antes de salir de casa: se permite llevar hasta cinco power banks de hasta 100 vatios-hora, y las que superan esa cifra hasta 160 Wh requieren aprobación previa de la aerolínea.
- Los dispositivos con batería integrada, como el móvil o el portátil, no entran en esta restricción porque cuentan con sistemas propios para prevenir cortocircuitos.
Lo que en un principio viví como una pequeña molestia de última hora antes de despegar, terminó pareciéndome de sentido común una vez until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until until entendí lo que había detrás. La próxima vez que subas a un avión con tu cargador portátil en la mochila, quizá merezca la pena preguntarte: ¿de verdad necesitas esa carga extra durante el vuelo, o puede esperar a que aterrices?
Sources : applesfera.com | es.tradingview.com