Subí al cráter del Ijen de noche con un pañuelo tapándome la cara solo para ver las llamas azules: a mitad de la bajada entendí lo que estaba respirando
Las icónicas llamas azules del volcán Ijen de Java son un espectáculo hipnótico que atrae a cientos de turistas cada madrugada. Pero lo que nadie te cuenta es que lo que arde no es lava, sino gases sulfúricos tóxicos a 600 grados centígrados que abrasan los pulmones sin piedad.