Mi vuelo llegó con más de 3 horas de retraso y acepté el bono que me ofreció la aerolínea: años después entendí por qué evitan a toda costa pagar en efectivo
Cuando acepté un bono de viaje por un retraso de 3 horas, creí que era generosidad de la aerolínea. Años después descubrí que era un mecanismo legal para quedarse con mi dinero. La normativa europea es clara, pero las compañías usan tácticas sutiles para hacer que firmes sin leer.