Los cracovianos tocan siempre la máquina amarilla nada más subir al tranvía, y no es para comprar el billete
En cada tranvía de Cracovia existe un ritual automático que intriga a los turistas: el gesto de tocar una caja amarilla nada más subir. No es para comprar, sino para validar. Conoce cómo funciona este sistema en dos pasos que separa a viajeros locales de visitantes despistados.