Los patrones corsos no echan nunca el ancla sobre las manchas oscuras del fondo: el motivo puede costar 150.000 €
Las praderas de posidonia bajo las aguas corsas no son simples algas: son ecosistemas protegidos por ley, y dañarlas con un ancla puede resultar en multas de hasta 150.000 euros y tres años de prisión. Los tribunales franceses ya han dictado sentencias históricas que invierten la carga de la prueba contra los navegantes.