Se acabó el vuelo directo a Dubái y Riad con Air France: los pasajeros afectados solo tienen ahora estas dos opciones

Si tenías previsto viajar estas semanas entre París y Dubái, o entre París y Riad, y tu billete es de Air France, hay una mala noticia que probablemente ya te haya llegado por correo electrónico o SMS: la compañía francesa ha suspendido de forma temporal ambas rutas directas. No se trata de una cancelación definitiva, pero sí de un parón que ha pillado a muchos pasajeros a contrapié, justo en plena temporada alta de viajes al Golfo.

La decisión se anunció el 20 de julio de 2026 y responde al deterioro de las condiciones de seguridad en la región. Air France anunció el 20 de julio de 2026 la suspensión de sus vuelos a destino y desde Dubái, invocando la evolución de la situación de seguridad en la región y posibles restricciones sobre ciertos espacios aéreos. La propia aerolínea ha insistido en que sigue la situación muy de cerca: la compañía precisa que vigila la situación «en tiempo real».

El trasfondo no es un capricho corporativo. La EASA, en su boletín de zona de conflicto CZIB-2026-07 publicado el 14 de julio, recomienda a los operadores no volar sobre los espacios aéreos de Baréin, Kuwait, Catar y los Emiratos Árabes Unidos, así como sobre el golfo de Omán al oeste del meridiano 58°E, documento que permanece vigente hasta el 29 de julio salvo revisión anticipada. No es una prohibición tajante del espacio aéreo, sino una recomendación que obliga a las aerolíneas a reformular sus planes de vuelo. La agencia europea no decreta un cierre del espacio aéreo, sino una recomendación de no utilización para los vuelos afectados, lo que lleva a las compañías a adaptar sus planes de vuelo, alargar ciertas rutas y, en varios casos, suspender temporalmente enlaces comerciales.

Lo esencial

  • Una recomendación de la EASA ha obligado a replantear rutas sobre el Golfo Pérsico
  • Las suspensiones podrían extenderse más allá de las fechas anunciadas
  • Otras aerolíneas como KLM y British Airways también han pausado sus operaciones en la región

Cuánto durará el parón y qué rutas están afectadas

Las fechas son concretas y conviene tenerlas a mano si tienes un vuelo reservado en las próximas semanas. Riad: suspensión hasta el 24 de julio inclusive (25 de julio para las salidas); Dubái: suspensión hasta el 27 de julio inclusive (28 de julio para las salidas). A esto se suma Beirut, que lleva más tiempo fuera del mapa: los servicios a Beirut siguen suspendidos hasta el 2 de agosto de 2026.

Conviene recordar que estas fechas no son fijas en absoluto. Air France ya había planeado retomar la operativa el 20 de julio y terminó retrasándola de nuevo. La compañía, con base en el aeropuerto de París Charles de Gaulle, tenía previsto reanudar las operaciones regionales el 20 de julio, pero ha retrasado ese regreso. Lo que significa, en la práctica, que estas ventanas de suspensión podrían ampliarse otra vez si la tensión en la zona no baja de intensidad. La propia aerolínea lo deja claro: Air France evaluará el acceso al espacio aéreo y las condiciones operativas locales antes de restablecer cada ruta.

Para ponerlo en perspectiva, hablamos de rutas con un peso considerable en el mapa de Air France. Air France tenía programados 16 vuelos semanales a Dubái para el invierno 2025-2026, capacidad que había aumentado desde los 14 vuelos semanales de la temporada anterior. Dubái, además, no es un destino cualquiera: el aeropuerto internacional de Dubái gestionó 95,2 millones de pasajeros durante 2025, un 3,1% más que el año anterior. En el caso de Riad, la conexión directa es relativamente joven: Air France lanzó su ruta directa entre París Charles de Gaulle y Riad durante el verano de 2025, y la planificación de invierno mantenía tres vuelos semanales directos dentro del programa que la aerolínea sigue desarrollando en Arabia Saudí.

Las dos únicas opciones para los pasajeros afectados

Aquí está lo que realmente importa si tienes un billete comprado. La aerolínea ha dejado claro que no piensa cobrar ni un euro extra por los cambios, sea cual sea la opción elegida. Los pasajeros afectados pueden posponer o cancelar sus reservas sin cargos adicionales, incluidos los viajeros cuyos servicios siguen figurando como programados. Dicho de forma más sencilla: solo hay dos caminos posibles, ni uno más.

El primero es pedir el reembolso completo o cancelar el viaje sin penalización, algo especialmente útil para quien no tenga margen de flexibilidad en sus fechas. El segundo es posponer el viaje, manteniendo el billete para más adelante cuando la ruta se restablezca. La compañía ha señalado que se está poniendo en contacto directamente con los pasajeros afectados, que pueden cancelar o posponer sus viajes sin cargos adicionales, incluso si su vuelo no ha sido cancelado. No hay una tercera vía oficial de Air France, como un vuelo alternativo con escala operado por la propia compañía en estas rutas concretas, aunque nada impide que el pasajero busque por su cuenta otra aerolínea que sí esté volando a esos destinos.

Porque conviene saberlo: Air France no es la única que ha tenido que replantear su programa en el Golfo. Singapore Airlines prolongó su suspensión hacia Dubái hasta el 24 de octubre, mientras que KLM mantiene su pausa hacia Dubái y Riad hasta el 23 de agosto, y British Airways, Air Canada y Cathay Pacific también han retrasado la reanudación de sus enlaces con la región. Así que, si necesitas volar sí o sí en estas fechas, tocará mirar qué compañías siguen operando y comparar rutas con escala, algo más incómodo pero factible.

Qué hacer si tienes un viaje previsto al Golfo

Lo primero, y suena obvio pero se olvida con facilidad en pleno estrés de un cambio de planes: revisa el correo y los mensajes que te haya podido enviar Air France, porque están contactando de forma individualizada con los afectados. Los pasajeros afectados están siendo contactados individualmente, y las opciones flexibles de reprogramación y aplazamiento están disponibles sin cargos adicionales. Si tu viaje es dentro de las próximas dos semanas, comprueba el estado del vuelo directamente en la web o app de la aerolínea antes de salir de casa, porque estas ventanas de suspensión se han ido ampliando ya varias veces.

Lo cierto es que este tipo de episodios, por incómodos que sean, forman parte cada vez más habitual de viajar hacia ciertas zonas del planeta. La resiliencia de hubs como Dubái o Riad es enorme (llevan décadas absorbiendo crisis regionales sin perder su papel como puente entre continentes), pero mientras la tensión geopolítica siga marcando el ritmo de los cielos, lo más sensato como viajero es asumir que la flexibilidad, más que el destino en sí, se ha convertido en el verdadero lujo de estos vuelos. ¿Aguantará el turismo hacia el Golfo este vaivén constante de suspensiones, o empezaremos a ver cómo los viajeros reorientan sus escapadas hacia destinos que ahora mismo generan menos incertidumbre?