Llevas semanas planeando tu viaje a México. Hotel reservado, maleta preparada, el vuelo con escala en algún aeropuerto americano ya elegido porque salía más barato. Todo parece bajo control hasta que llegas al mostrador de facturación en Madrid, Barcelona o cualquier aeropuerto español, y la persona del otro lado del mostrador te hace una pregunta que no esperabas: «¿Tienes el ESTA o el visado para Estados Unidos?»
Muchos viajeros se quedan en blanco. «Pero si yo no pienso salir del aeropuerto.» Y ahí empieza el malentendido más común, y uno de los más costosos, de los viajes transatlánticos con escala en suelo americano.
Lo esencial
- Una escala en EE.UU. no significa que no necesites permiso: debes pasar por inmigración aunque no abandones el aeropuerto
- El ESTA es obligatorio para ciudadanos españoles y cuesta 21 dólares, pero ¿sabes cuándo no funciona?
- Llegar al mostrador sin ESTA significa quedar varado: las aerolíneas tienen prohibido embarcarte sin esta autorización
El error que comete casi todo el mundo
La lógica parece impecable: si no vas a pisar la calle, si simplemente caminas de una puerta de embarque a otra, ¿para qué vas a necesitar ningún permiso de entrada? Pues bien, con Estados Unidos esa lógica no funciona. A diferencia de muchos países europeos donde una escala técnica no implica pasar por inmigración, en los aeropuertos americanos cualquier pasajero con destino internacional que haga escala debe pasar por el control de aduanas y de inmigración. Sin excepción.
Esto significa que, aunque tu avión aterrice en Miami, Nueva York o Dallas solo para repostar y seguir hacia Ciudad de México, tú tendrás que recoger tu equipaje, pasar por el control de frontera, y volver a facturar. Técnicamente, entras en el país. Y si entras, necesitas autorización.
Para los ciudadanos españoles, esa autorización se llama ESTA (Sistema Electrónico de Autorización de Viaje), y forma parte del Programa de Exención de Visado que Washington mantiene con varios países, entre ellos España. Sin ESTA aprobado, no puedes ni embarcar en el primer avión.
Qué es el ESTA y por qué tienes que tramitarlo antes de ir al aeropuerto
El ESTA no es un visado, pero cumple una función parecida: autoriza a los ciudadanos de países incluidos en el Visa Waiver Program a viajar a Estados Unidos por turismo o tránsito durante un máximo de 90 días sin necesidad de visado consular. La tramitación es completamente online, a través del sitio oficial del Departamento de Seguridad Nacional americano, y tiene un coste de 21 dólares en el momento de escribir este artículo (aunque ese precio puede cambiar, conviene comprobarlo en la web oficial).
Lo que mucha gente no sabe es que la autorización, una vez concedida, tiene una validez de dos años o hasta que el pasaporte caduque, lo que ocurra antes. Así que si tienes pensado viajar a Latinoamérica con escala americana más de una vez en ese periodo, solo tienes que tramitarlo una vez.
La recomendación generalizada es solicitarlo con al menos 72 horas de antelación al viaje, aunque en la mayoría de los casos la aprobación llega en minutos. El problema está en los casos que no se resuelven tan rápido: si el sistema detecta alguna inconsistencia en tus datos, el trámite puede demorarse días. Y si intentas tramitarlo la noche antes de volar, ese margen de seguridad desaparece.
Ojo también con los sitios web de terceros que cobran comisiones por gestionar el ESTA. La tramitación es directa y oficial, y cualquier intermediario es innecesario.
Cuándo el ESTA no es suficiente (y qué pasa con los pasaportes de otro país)
Aquí viene otro punto que sorprende a bastante gente. Si tienes doble nacionalidad, por ejemplo española y colombiana, y viajas con el pasaporte colombiano, el ESTA no te sirve de nada. Colombia no forma parte del Visa Waiver Program, lo que significa que necesitarías un visado americano convencional, aunque solo vayas a hacer escala. El mismo principio aplica para muchos países latinoamericanos.
Tampoco te salva el ESTA si en algún momento de tu vida has viajado a ciertos países que Estados Unidos considera de riesgo, como Irán, Iraq, Siria, Libia, Somalia, Sudan, Yemen o Corea del Norte, o si eres nacional de alguno de ellos. En esos casos, aunque tengas pasaporte español, deberás solicitar visado en el consulado americano.
Y hay una situación más que vale la pena mencionar: si en alguna ocasión te han denegado la entrada a Estados Unidos o has tenido algún problema en un control de inmigración americano previo, el ESTA casi con toda seguridad te será denegado. En ese caso, tampoco hay más opción que el visado.
Qué hacer si llegas al mostrador sin el ESTA
Seamos honestos: si llegas al aeropuerto sin el ESTA y tu vuelo sale en unas horas, las opciones son escasas. La aerolínea tiene prohibido embarcarte sin esa autorización, porque en caso de denegación de entrada en suelo americano, serían ellos quienes tendrían que asumir el coste del vuelo de vuelta. Así que no van a arriesgarse.
Lo que puedes intentar en ese momento es tramitarlo desde el propio aeropuerto usando el móvil. Si tienes suerte y la aprobación llega rápido (cosa que ocurre en muchos casos), podrías llegar a embarcar. Pero no es una estrategia, es una apuesta. Y si el vuelo te dice adiós, tendrás que reorganizar el viaje desde cero, con los costes que eso implica.
La tramitación anticipada, en este caso, no es burocracia por burocracia. Es la diferencia entre pasar un rato rellenando un formulario desde el sofá de casa y quedarte varado en el aeropuerto de Barajas con la maleta hecha y el hotel en Cancún ya pagado. La próxima vez que alguien te cuente que encontró un vuelo a México increíblemente barato con escala en Houston, ya sabes qué pregunta hacerle.