Metiste los dos triángulos naranjas en el maletero como llevas haciendo toda la vida, sin pensarlo dos veces, y arrancaste rumbo a la costa con la sensación de tenerlo todo controlado. Kilómetro 340, control de la Guardia Civil en la A-92. El corazón se te encoge un segundo: es 2026, la baliza V16 ya es obligatoria y tú solo llevas lo de siempre. Pero el agente ni se inmuta. Y ahí, apoyado en el asfalto con el chaleco reflectante puesto, entiendes que la multa que creías inevitable en realidad nunca iba a llegar, al menos no por eso.
Lo esencial
- La DGT prohibió los triángulos el 1 de enero, pero emitió una orden secreta 24 horas antes que lo permitía de nuevo
- Una baliza V16 conectada es obligatoria, pero los triángulos clásicos pueden convivir sin penalización
- Guardias Civiles presionaron por las limitaciones de las luces amarillas en mala visibilidad
Lo que de verdad cambió el 1 de enero
Conviene aclarar primero qué es cierto y qué no. Desde el 1 de enero de 2026, la obligatoriedad está fijada en el Reglamento General de Vehículos y entra en vigor el 1 de enero de 2026. Desde esa fecha, la V16 conectada será el único elemento válido para señalizar vehículos inmovilizados, por motivos de seguridad vial. La idea de fondo tiene su lógica: cada año fallecen en España alrededor de 25 personas atropelladas en carretera que habían bajado del vehículo. La nueva normativa nace para evitar estos riesgos y reducir la exposición del conductor al tráfico.
La baliza, para quien todavía no se haya familiarizado con ella, es una pequeña baliza de color amarillo que está dotada de conectividad y es capaz de emitir una luz 360º de alta intensidad de forma intermitente y continua al menos durante 30 minutos. Además de avisar visualmente, avisa a otros conductores mediante una luz intermitente de alta intensidad sobre la presencia de un vehículo detenido y comunica la ubicación del vehículo a la plataforma de vehículo conectado DGT 3.0 para su información en tiempo real. Sobre el papel, tus triángulos de plástico quedaban oficialmente jubilados tras veintiséis años de servicio, según las palabras del propio director general de Tráfico.
El giro de última hora que te salvó del susto
Aquí está la clave de lo que viviste en ese control. Durante buena parte de 2025 la DGT fue tajante: el uso de los triángulos o de las luces V16 no conectadas a partir del 1 de enero de 2026 conllevaría una multa de 80 euros porque dejarían de ser dispositivos de preseñalización de peligro reglamentarios. Muchos conductores, y no pocos guardias civiles, veían el problema venir: en curvas, cambios de rasante o con sol directo, la lucecita amarilla no siempre se ve tan bien como un triángulo bien colocado.
Y ahí ocurrió lo inesperado. Una orden interna emitida por el organismo el 30 de diciembre ha transformado el panorama para quienes aún confían en los sistemas clásicos de advertencia tras una avería. Este giro normativo responde a las quejas sobre la desprotección que sentían ciertos usuarios al abandonar el habitáculo en condiciones de mala visibilidad. La instrucción, identificada como 2025/10, establece que un triángulo de preseñalización «eventualmente colocado no tendrá la consideración de obstáculo en la vía y, por tanto, no será objeto de denuncia». En plata: puedes seguir sacando tus triángulos de siempre sin que eso te cueste un euro, siempre que también lleves la baliza obligatoria.
El propio Pere Navarro lo resumió con una frase que se ha convertido casi en lema de esta reforma exprés: «no está prohibido el triángulo. Si tú quieres tener un triángulo, y quieres bajar a colocar el triángulo, allá tú». Nadie te avisó de esa multa que temías porque, sencillamente, dejó de existir horas antes de que arrancara el año. La presión vino de dentro de las propias fuerzas de seguridad: la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), había alertado sobre las limitaciones prácticas de las balizas luminosas en determinadas situaciones de visibilidad, y el organismo prefirió ceder antes que arriesgarse a dejar a conductores desprotegidos en el arcén.
Qué llevar de verdad en el maletero ahora mismo
Aquí no hay excusa que valga: la baliza V16 conectada sigue siendo obligatoria, y su ausencia sí tiene consecuencias. La falta de este dispositivo desde el 1 de enero de 2026 constituye una infracción leve y puede sancionarse como tal: multa de hasta 80 € (40 con pronto pago) por no llevar la baliza V16 conectada y homologada en el vehículo, o usar un dispositivo que no cumpla con los requisitos técnicos exigidos. No sirve cualquier lucecita comprada en el primer bazar que encuentres: debe figurar en el listado oficial y estar certificada por IDIADA o LCOE.
Dicho esto, la recomendación práctica para cualquier road trip por España este verano es sencilla y, sinceramente, la que yo misma seguiría: lleva la baliza homologada en la guantera, activa siempre que te quedes tirada, y guarda también los triángulos de toda la vida por si el paisaje juega en tu contra. La propia DGT reconoce que ambos elementos pueden convivir, y colectivos de tráfico insisten en que no se deje de usar los triángulos, que se han mostrado como el medio más efectivo para señalizar la presencia de vehículos parados en la carretera, especialmente en zonas de escasa visibilidad. Eso sí, si decides bajar del coche para colocarlos, hazlo con chaleco reflectante y buscando en todo momento una zona segura, lejos de la calzada.
Lo que queda por ver es si esta convivencia entre lo analógico y lo conectado será solo un parche para calmar los ánimos del primer trimestre o si se va a quedar para siempre en nuestras carreteras. La propia administración lo deja en el aire: la DGT no ha concretado si esta convivencia entre baliza y triángulos será permanente o temporal. Mientras tanto, quizá la pregunta que deberíamos hacernos no sea qué llevar en el maletero, sino por qué seguimos enterándonos de las normas de tráfico a golpe de susto en un control, en lugar de con tiempo suficiente para adaptarnos sin sobresaltos.
Sources : movilidadelectrica.com | carwow.es