Llegué a El Cairo con la tarjeta en la mano para pagar el visado de 25 dólares: en la ventanilla de antes del control entendí lo que no me iban a aceptar
Aterricé en El Cairo convencido de tenerlo todo bajo control con mi tarjeta de crédito internacional. Pero en la ventanilla del visado descubrí que el efectivo era la única opción real. Una historia que ilustra por qué el dinero físico sigue siendo imprescindible en algunos trámites de viaje.