Pagué 92 dólares por el permiso de entrada a Sri Lanka en la primera web que me salió en Google: al llegar a Colombo entendí lo que había pagado de más

Pagué 92 dólares por el permiso de entrada a Sri Lanka en la primera web que me salió en Google: al llegar a Colombo enten...

Un viajero español pagó 92 dólares por un permiso que cuesta 50 (o nada) porque confió en la primera web que salió en Google. Su historia revela cómo funcionan las estafas de visados turísticos en Asia y cómo millones de viajeros caen cada año en la misma trampa.

Llegué a El Cairo con la tarjeta en la mano para pagar el visado de 25 dólares: en la ventanilla de antes del control entendí lo que no me iban a aceptar

Llegué a El Cairo con la tarjeta en la mano para pagar el visado de 25 dólares: en la ventanilla de antes del control ente...

Aterricé en El Cairo convencido de tenerlo todo bajo control con mi tarjeta de crédito internacional. Pero en la ventanilla del visado descubrí que el efectivo era la única opción real. Una historia que ilustra por qué el dinero físico sigue siendo imprescindible en algunos trámites de viaje.

Cogí el autobús de Nepal a India con mi e-Visa ya pagado: cuando el agente de la frontera abrió el pasaporte, ya era demasiado tarde

Cogí el autobús de Nepal a India con mi e-Visa ya pagado: cuando el agente de la frontera abrió el pasaporte, ya era demas...

Un viajero descubrió demasiado tarde que su e-Visa pagado no era válido en el cruce terrestre donde intentaba entrar a India desde Nepal. La mayoría de pasos fronterizos populares no aceptan este tipo de visado, y un detalle que casi nadie conoce puede arruinar tu viaje.

El detalle del visado que casi me devuelve a casa: qué nadie te cuenta sobre entrar en Asia

El detalle del visado que casi me devuelve a casa: qué nadie te cuenta sobre entrar en Asia

Una madrugada en el aeropuerto de Colombo casi termina con mi viaje cancelado por un papel que nadie me había mencionado. Asia no es tan uniforme como parece: cada país tiene reglas distintas que cambian constantemente, y un detalle pequeño puede arruinarte toda la experiencia.