Subí a Góriz con la reserva hecha desde casa y la mochila a tope: cuando la abrí delante del guarda, entendí lo que me faltaba
Con la reserva hecha desde casa y la mochila cerrada, creía tenerlo todo controlado. Pero cuando el guarda de Góriz me pidió que la abriera a 2.200 metros, entendí que la preparación online no lo es todo. La montaña tiene sus propias reglas, y el equipo correcto es innegociable.