Nos empeñamos todos en buscar el peaje al entrar en Eslovenia, cuando es este gesto de un segundo antes de la frontera el que evita los 300 €
Eslovenia no tiene cabinas de peaje visibles, lo que engaña a miles de conductores españoles cada verano. La solución es comprar la e-vinjeta un segundo antes de entrar al país, no después. Saltarse este paso puede costarte entre 300 y 800 euros, e incluso la confiscación de tu permiso de conducir.