Alquilé un coche en Dublín solo para subir un fin de semana al norte: al llegar a Belfast entendí lo que no había marcado en el mostrador
Una simple conducción de dos horas desde Dublín a Belfast reveló trampas invisibles en el contrato de alquiler: cambios en seguros, moneda y velocidades que nadie explica en el mostrador. Lo que parece un viaje sin fronteras esconde obligaciones legales que pueden costar cientos de euros.